martes, 18 de noviembre de 2008

Madre Tierra


La Nada. Te envuelves en el silencio, ese compañero que jamás te traiciona pero que posee tantos enemigos. Todo cobra una perspectiva distinta desde aquí. Todos tan ocupados en los deseos.
La solitaria medusa navega con innumerables tripulantes a bordo a punto de naufragar
y sin embargo en su camino al desastre no espera a nadie.

sábado, 25 de octubre de 2008

Animo



Y ante tanta invisible refutación oculta tras los árboles, una fuerza interior te impide no actuar. El rumor, como la corriente de un río, no descansa. Tu tristeza, sabia y vieja, te agarra y paraliza, te empequeñece evitando el rescate de tu alegría. No te rindas, hay que encontrar la salida y si aún así te abates, como decía el proverbio ruso: "está permitido caer pero es obligatorio levantarse".

lunes, 29 de septiembre de 2008

Momo




Y de dejar de hacer viven algunos hace mucho, mucho tiempo. Se perpetúan en el puesto sin recordar los momentos entre un día y otro, sentados en su silla, en su casilla. Y todo toma un tono áspero y grisáceo, el mismo que se refleja al observar el paso de los años, uno encima de otro, delante de la misma mesa antigua de caoba. De colores falsos se barnizan sus miradas alrededor de su pequeña patria de so(m)bra conocida. Apenas recuerdan cómo llegaron aquí. No sé cuál es su función en este lugar. Quejas de no hacer doblan las esquinas de los largos y fríos pasillos. Una isla lejana que divisa el ruido de carreras de caballos al otro lado del mar urbano mientras miles de veloces barcos de colores navegan con piloto automático. Y el año que viene todo seguirá igual, apenas surgirán cambios, quizás el pomo de la puerta estará algo más gastado. El tono del teléfono seguirá sonando antiguo y lejano mientras que el tiempo, sentado a tu lado, te susurrará que él ya no retorna. Como en la película "The Cube", la estructura ya es demasiado hermética para divisar las posibles grietas. Y de dejar de hacer viven muchos hace tiempo.

jueves, 3 de julio de 2008

Bódate conmigo



Hace poco me enteré que mi amigo Isaac hace más de 10 años se plantó y dijo que no iba a acudir a ninguna boda más, ni parientes, ni amigos, ni excepción que valga la pena. Aunque me puedo imaginar sus principios, tengo un copioso interés en que me cuente, delante de un buen vino, los motivos que le llevaron a comenzar y mantener firme esta bella e inusual hazaña en estos tiempos de cobardes.

Mañana marcho de boda. Sí, otra más. La pereza es inevitable. Una vez allí, normalmente, disfruto viendo cómo las mujeres se visten de caramelos andantes y el fariseísmo campa a sus anchas. La pareja, ante ese dios al cual no visitan y en el que no creen desde la aturdida primera comunión, se unen en sagrado matrimonio, faltaría más. Se les anilla como a los pájaros, "tú eres mío/a" y punto. Y como dios manda, el amor debe ser eterno, con la iglesia hemos topado, ¡pardiez!
La iglesia llora mientras se alejan los últimos fieles por la pradera y los que en algún tiempo regentaron el santuario no regresan ya. Sólo los añosos pueblan el templo elevando las plegarias del miedo.

¿Crees en Dios hijo mío? No creo pero...sí quiero, ya sabe tengo que hacerlo, apresúrese padre...
No sé por qué ahora ya no te puedes acoger a esa última, valiente y desaparecida enmienda que se esgrimía tentando a la suerte: "...el que tenga algo que decir que lo diga ahora o que calle para siempre...", qué poca pimienta queda en este ser(vicio). El partido está amañado señores. Y me pregunto, ¿Para qué demonios existe la verdad?

Ante la falta de revocaciones in situ, me conformo con un desplante en el altar o ciertas dudas en las palabras de los pretendientes, algo picante ¡por favor! En la última feria, ver cómo el cura reincidía en su error con el nombre de los contrayentes, seguido de las caras de estupefacción y risas alternas del personal asistente, no tuvo precio. Continúe alegrándonos padre, ¡por dios!, ...eso sí.
Esas cosas ya no se ven en estos pusilánimes tiempos, como ya no se ven las bellas y genuínas cóleras que agarraba el gran John McEnroe en las diferentes pistas del mundo. Ahora, dándole un giro de 180 grados, su raqueta se ha convertido en una guitarra con la cual descarga la rabia en su grupo de rock. Sí señor.

...y después de todo esto, prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad y así amarte y respetarte todos los días de mi vida....."aguántame la vara"..... ¡Aaaaa-m-é-n!

Pd. Respirar conscientemente es el primer paso para silenciar la mente y oir la verdad.

martes, 29 de enero de 2008

Me bajo


Ante la penosa mediocridad imperante de nuestros supuestos gobernantes de tres al cuarto, ante tanta mentira (en)cubierta y descubierta, ante la abundante demagogia política y falacias todas, sonrisas falsas ávidas de poder, miseria vestida de corbata, ante tan poca poesía social, ante tan poco romanticismo diocechesco, me apego al genial Groucho Marx cuando decía: "por favor, paren el mundo que me bajo".
Ante la utópica unión de conciencias, ante la cobardía y el silencio de la sociedad, ante la inmovilidad imperante, me acojo al "yo a lo mío". Acatamiento ciego de las decisiones políticas, ¡no rechiste usted! Ante el consumo ciego y exhacerbado de inutilidades muchas, ante el falso progreso dirigido magistralmente por el gurú televisivo, ante la envidia visceral y la mala leche del personal reinante, "por favor, paren el mundo que me bajo".
Ante la apabullante burocracia, el amasijo de prohibidos y recaudación de dineros, pague usted, saque el ticket, póngase a la cola, reclame en aquella ventanilla, tírese por aquella otra, vuelva mañana, no es mi responsabilidad, pregunte a mi compañero...
Ante la falta absoluta de espíritus elevados que nos guíen firmemente por bellos e instructivos caminos silenciosos, "por favor, paren el mundo que me bajo".

miércoles, 2 de enero de 2008

Lluvia el día



No escampa todavía. El frío ordena al cielo gris que mantenga las puertas selladas. Los edificios remojados de una hierática expresión se mantienen indiferentes ante el infinito laberinto de vidas que habitan en sus entrañas. Los habitáculos de cada edificio actúan con firmeza como soldados de un mismo ejército y las paredes se convierten en fidedignos confidentes de todas las conciencias a las que dan cobijo. Cruces de caminos, oídos ciegos, ecos perdidos.

Existen miles de caminos sin recorrer en las vidas conectadas de cada una de las personas que se levantan unas al lado de otras, desconociéndose. Podríamos hacer girar el mundo un número impar de veces y aventurarnos pisando países, degustando culturas remotas hasta encontrar a esa persona que siempre imaginaste sonriendo a tu lado en tu madurez lejana. Tu oportunidad, tu única oportunidad.

Afuera, el sonido agreste de la lluvia seca.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Mentira ciega




El sonido mecánico de las teclas electrónicas continúa sonando constantemente desde el comienzo de la llamada revolución tecnológica. Los folios únicamente son ya el almuerzo para las máquinas de las infinitas empresas que imperan y que se suponen que hacen girar este mundo. El eco mundial de los árboles que caen incesantemente sigue resonando indiferentemente en los oídos sordos del planeta.
La tinta ya no dibuja tus pensamientos y tus pensamientos pierden el sentido de la vista. ¿Cuando vamos a parar el tiempo?, ¿Cuando vamos a esconder el apremio?, ¿Cuando nos vamos a mirar profundamente a los ojos?, ¿Cuándo me vas a apretar la mano?, ¿Cuándo vamos a abrazarnos en el aire?, ¿Cuándo vamos a contar los silencios juntos?, ¿Cuándo nos vamos a olvidar del mundo?, ¿Cuándo vamos a amordazar el ruido?
Y entre tantas preguntas, los bosques lloran lágrimas de savia mientras en las tiendas se agota el último mueble de ikea.
Ya no se venden bolígrafos. Buzones vacíos hambrientos de sueños.

Cuanto deseo de mentira ciega.