viernes, 28 de marzo de 2014

Migratorio #04


¿Usted a qué se dedica?
A nada.
Algo hará.
Poca cosa
¿Pero ha trabajado alguna vez en algo?
Sí, pero lo dejé pronto, lo ví inútil
¿Y de qué ha comido desde entonces?
Bueno, me he nutrido de varios frutos para sostener el espíritu
¿De cuáles?
De la escritura, de la magia del arte fotográfico, del torrente inabarcable de nuestros anhelos, de la pérdida de nuestra ingenuidad, del respeto al silencio, de la profundidad que profesa la música y del desastre imperioso de vivir
¿Y ahora qué hace?
Continúo haciendo lo mismo, puliendo el espíritu, pero ahora frente al mar mientras me doro lentamente al Sol




miércoles, 26 de marzo de 2014

Migratorio #03


No conquistaré nunca aquella colina porque lo que me importa es lo que contiene dentro. Dejo la vista fija en aquel árbol solitario, a merced del viento, y observo las formas de las piedras a mis pies. Aquello que pierdo en este tipo de desesperanzas sísifas toma siempre un cariz lejano, fuera del tiempo. 
Aguanto los elíseos mientras los árboles bailan frente al mar. Desoigo las palabras huecas y olvido todos los colores. Cae la luz como cae el ánimo. No conquisto la cima y mi mirada rueda cuesta abajo. 
Las estrellas se despeñan del techo y el mar ahoga la ferocidad de todos los males. No conquisté nunca aquella colina porque lo que me importaba era lo que contenía dentro.

martes, 25 de marzo de 2014

Migratorio #02


No soy el que pienso que soy. Sé que hay más armas ocultas debajo del abrigo. Sé que hay más balas desperdigadas en los bolsillos roídos por los días inútiles. Me desconozco y carezco de un candil, por eso avanzo sin luz. Lo desconozco todo de mí.

Migratorio #01


Me gustaría entablar con usted una correspondencia escrita, en papel, acompañado de un sobre, un sello y la magia del buzón por estigma, como antes. Ahora que todo es superficie y pérdida de perspectiva, inicio esta escritura desde el silencio que reposa sobre mi mesa de madera. Los destinatarios son pocos, son aquellos a los que aprecio por su humanidad y querencia hacia la cultura, aquellos que han tenido el tesón de irse construyendo con los ladrillos de la sensibilidad, las artes y la vida.
Unas palabras ensobradas que pueden cambiar el mundo.

lunes, 24 de febrero de 2014

La gota

                                             
Vuelvo a las instantáneas que pueblan el dolor del mundo. Vuelvo a escuchar cada vez más cerca los aullidos de los lobos, a perseguir montañas, a dejarme mecer por el viento, a sentir el camino, a divisar el humo de una cabaña que quiebra el horizonte en dos. Vuelvo a querer parar el tiempo y ceñir su edad. Soy libre porque nadie está a salvo de mis intuiciones. Soy la gota que elige el conocimiento deslizándose por el cristal.

(Foto: © Julio González)

viernes, 17 de enero de 2014

La viabilidad del pan




Hace un año...

"La Dirección ha convocado a los Representantes Legales de los Trabajadores para una reunión informativa mañana, 31 de octubre a las 12 horas a la que asistirán la Directora General, la Directora de Proyectos y el Director Financiero y de Recursos. La información, citamos textualmente versará sobre el Plan de Viabilidad. Un saludo".

LLegada la hora, a la Dirección se sumaron dos asesores externos. El plan de viabilidad para seres agonizantes tenía forma de carpeta, negra. Cuatrocientas cuarenta páginas cargadas de balas infinitas contra el despilfarro, la incompetencia, la mala gestión y la hipocresía más rancia. Las caras largas y los gestos medidos se movían ineficazmente entre silencios duros como muros de hormigón. Las risas habían sido desterradas al ostracismo mientras que determinados gestos formaban la mano de obra del proceso de deshumanización que estaba tomando forma. El destino del transatlántico pasaba de mano en mano abriéndose paso entre la desolación y las firmas constatadoras del hundimiento, mientras daban fe de la ya no tan futura consternación. 
El asesor asestaba machetazos con cada palabra que pronunciaba mientras el comité, abrumado, observaba la reducción del ángulo de caída del árbol de la esperanza hasta alcanzar la horizontalidad más sepulcral. El eco del golpe hizo tambalear todas las copas del bosque oficinesco. Mientras el miedo tomaba asiento, a través de la cristalera, los labios del guillotinador concluían el número de víctimas ideales para aquel tipo de matanza. La sentencia concluyó que en un período no superior a un mes, siete de cada diez condenados subirían los escalones del patíbulo. La angustia se envolvía en el silencio para protegerse de los gritos.

A través de la cristalera ví terminar la función, me acerqué a la salida de emergencia y pulsé el botón: "Presionar en caso de incendio. FUEGO".





martes, 26 de noviembre de 2013

Perfect Day


                                                                                                                       

"Perfect Day" de Lou Reed es un ánfora olvidada en un rincón del océano. Su tiempo, sus palabras, sus cuerdas al aire son violines golpeando la intención de que se resquebraje la tierra. Siempre la recordaré a todo volumen aquel año 2005 mientras en la televisión, muda, se quemaba  majestuosamente el edificio Windsor de Madrid.

(Foto: © Julio González)