lunes, 31 de marzo de 2014
Migratorio #06
Ustedes, sentados en sus sillas bien encoladas y poseedores de pequeños espejos de mano, llegarán a vivir el momento en que las puertas no se abran a su paso sino todo lo contrario y en ese momento es cuando celebraremos la unión de los suspiros.
viernes, 28 de marzo de 2014
Migratorio #05
El supuesto poder que encarna usted debido a su cargo en esta institución infame está expuesto a muchos peligros y uno de ellos soy yo.
Migratorio #04
¿Usted a qué se dedica?
A nada.
Algo hará.
Poca cosa
¿Pero ha trabajado alguna vez en algo?
Sí, pero lo dejé pronto, lo ví inútil
¿Y de qué ha comido desde entonces?
Bueno, me he nutrido de varios frutos para sostener el espíritu
¿De cuáles?
De la escritura, de la magia del arte fotográfico, del torrente inabarcable de nuestros anhelos, de la pérdida de nuestra ingenuidad, del respeto al silencio, de la profundidad que profesa la música y del desastre imperioso de vivir
¿Y ahora qué hace?
¿Y ahora qué hace?
Continúo haciendo lo mismo, puliendo el espíritu, pero ahora frente al mar mientras me doro lentamente al Sol
miércoles, 26 de marzo de 2014
Migratorio #03
No conquistaré nunca aquella colina porque lo que me importa es lo que contiene dentro. Dejo la vista fija en aquel árbol solitario, a merced del viento, y observo las formas de las piedras a mis pies. Aquello que pierdo en este tipo de desesperanzas sísifas toma siempre un cariz lejano, fuera del tiempo.
Aguanto los elíseos mientras los árboles bailan frente al mar. Desoigo las palabras huecas y olvido todos los colores. Cae la luz como cae el ánimo. No conquisto la cima y mi mirada rueda cuesta abajo.
Las estrellas se despeñan del techo y el mar ahoga la ferocidad de todos los males. No conquisté nunca aquella colina porque lo que me importaba era lo que contenía dentro.
martes, 25 de marzo de 2014
Migratorio #02
No soy el que pienso que soy. Sé que hay más armas ocultas debajo del abrigo. Sé que hay más balas desperdigadas en los bolsillos roídos por los días inútiles. Me desconozco y carezco de un candil, por eso avanzo sin luz. Lo desconozco todo de mí.
Migratorio #01
Me gustaría entablar con usted una correspondencia escrita, en papel, acompañado de un sobre, un sello y la magia del buzón por estigma, como antes. Ahora que todo es superficie y pérdida de perspectiva, inicio esta escritura desde el silencio que reposa sobre mi mesa de madera. Los destinatarios son pocos, son aquellos a los que aprecio por su humanidad y querencia hacia la cultura, aquellos que han tenido el tesón de irse construyendo con los ladrillos de la sensibilidad, las artes y la vida.
Unas palabras ensobradas que pueden cambiar el mundo.
lunes, 24 de febrero de 2014
La gota
Vuelvo a las instantáneas que pueblan el dolor del
mundo. Vuelvo a escuchar cada vez más cerca los aullidos de los lobos, a
perseguir montañas, a dejarme mecer por el viento, a sentir el camino, a
divisar el humo de una cabaña que quiebra el horizonte en dos. Vuelvo a
querer parar el tiempo y ceñir su edad. Soy libre porque nadie está a salvo de mis intuiciones. Soy la gota que elige el conocimiento deslizándose por el cristal.
(Foto: © Julio González)
(Foto: © Julio González)
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