miércoles, 18 de febrero de 2009

Lágrimas blancas

En la cumbre del Olimpo las nieves eternas se elevan hacia el cielo infinito. Ante el ensordecedor ruido humano, ante los gritos de la Tierra pidiendo auxilio, Zeus deja caer parte de esa nieve en forma de lágrimas para sepultar en balde lo que acontece bajo sus pies.



lunes, 26 de enero de 2009

Respuesta


El ser humano afronta días de impenitentes vientos, inundaciones, nieves viejas y frugales hostilidades naturales que aún así osa desafiar. Siempre ví en estos signos de hercúlea fuerza la respuesta de la vetusta naturaleza ante tanta atrocidad, injusticia y egoísmo para con ella por parte del hombre..... siempre el hombre.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Húmame



La música tiene, entre otras cualidades, la capacidad de aislarte del entorno mientras pones banda sonora a la escena que tienes delante tuyo. El otro día, en una cafetería cualquiera de Madrid, mi ipod me ayudaba a escapar de la inapetente conversación procedente de tres ejecutivos de corbata en pecho, que aportaban a su vez, sus particulares y amables humos al conjunto del establecimiento.

En la barra, otra mujer fabricaba mediante una pertrechada ingeniería manual su particular humo tangible y que consumió nada más acabar su proyecto. El ejecutivo enciende otro humo. Gracias.
Sus otros dos colegas imitan a este primero y sacan sus respectivos humos, esta vez empaquetados. Viéndoles gesticular intento conjugar sus gestos al ritmo de la música. Dudo cual de las dos funciones es la principal, si la de hablar o la de fumar.

La humareda que deambula por toda la cafetería suena de fondo en una desastrosa armonía mientras llevo a cabo mi primer estornudo alérgico del día. Gracias por desentumecer mis fosas nasales, ejecutivos de nicotilla.

Recién llegado de Paris, la diferencia resulta abrumadora como de costumbre. Más de un año y medio lleva impuesta la prohibición de fumar en los establecimientos públicos franceses. A chupar el palito canceroso a la calle, monsieur. Igualmente se respeta en Irlanda y hasta en Italia. Pero ¿por qué deberíamos nosotros de imitar una medida tan civilizada?, ¿para qué cambiar? se preguntarán algunos. ¿Para qué evolucionar? me pregunto yo.

Aquí, como siempre, la ridícula y supuesta competencia de nuestros gobernantes de tres al cuarto hace mella una vez más en la ley, dejando a los propietarios de los locales que sean ellos los que decidan sobre esta medida. ¡Toma ya!, ¡qué demócratas somos! Aún sabiendo de antemano la solución no les abruma su grandilocuente estulticia.
"En este bar se puede fumar" rezan los carteles a las puertas de los bares, aguántame la vara. "Fumar puede matar" rezuman los paquetes cigarreros, cuando en toda Europa se lee "Fumar mata". Estúpida insensatez. ¡Qué aburrimiento de pais, qué sempiterna mediocridad! ¿Por qué hacer las cosas bien cuando se pueden hacer mal? Así nos va.

A la vuelta de la esquina me espera una exposición de escultura de un amigo a la cual llegaré ahogado pero guiado, menos mal, por las notas que siguen sonando en mi universo musical.
Tu derecho a fumar alcanza hasta donde llega mi derecho a respirar.

pd: Totalmente de acuerdo con Nietzche: "El mundo sin música sería un error". "El mundo sin humo sería mejor". También.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Huracán



Y el huracán del Este se trasladó sutílmente hasta la península ibérica y de manera sucinta se instaló en el jardín botánico durante un breve período de tiempo. Este, quedó devastado y compungido ante tan hermosa fuerza de la naturaleza. Árboles centenarios se arrodillaron, los bonsais se infligieron el ancestral "seppuku" para dignificar su marcha, mientras sus ramas y hojas se vencían a pesar de ser sustentados por la técnica del alambrado.

Toda resistencia parecía inútil ante tanta lozanía arrebatadora de historias ligeras de amor. Las luces se apagaban a su paso como si una bola de fuego surgida de lo más hondo de la tierra pudiera por sí sola abrigar toda la ciudad. Los semáforos reverenciaban su paso, los coches quedaban mudos y nada se oía en la ciudad. La mediocridad doblaba las esquinas huyendo de tan poderosa luz cegadora. La envidia, perpleja ante el espectáculo, sólo podía callar y mentalmente dar rienda suelta a sus complejos.
Y así como vino se fue dejando un rastro de radiantes pisadas que, a los pocos segundos, se transformaban en pequeñas flores de colores.

martes, 18 de noviembre de 2008

Madre Tierra


La Nada. Te envuelves en el silencio, ese compañero que jamás te traiciona pero que posee tantos enemigos. Todo cobra una perspectiva distinta desde aquí. Todos tan ocupados en los deseos.
La solitaria medusa navega con innumerables tripulantes a bordo a punto de naufragar
y sin embargo en su camino al desastre no espera a nadie.

sábado, 25 de octubre de 2008

Animo



Y ante tanta invisible refutación oculta tras los árboles, una fuerza interior te impide no actuar. El rumor, como la corriente de un río, no descansa. Tu tristeza, sabia y vieja, te agarra y paraliza, te empequeñece evitando el rescate de tu alegría. No te rindas, hay que encontrar la salida y si aún así te abates, como decía el proverbio ruso: "está permitido caer pero es obligatorio levantarse".

lunes, 29 de septiembre de 2008

Momo




Y de dejar de hacer viven algunos hace mucho, mucho tiempo. Se perpetúan en el puesto sin recordar los momentos entre un día y otro, sentados en su silla, en su casilla. Y todo toma un tono áspero y grisáceo, el mismo que se refleja al observar el paso de los años, uno encima de otro, delante de la misma mesa antigua de caoba. De colores falsos se barnizan sus miradas alrededor de su pequeña patria de so(m)bra conocida. Apenas recuerdan cómo llegaron aquí. No sé cuál es su función en este lugar. Quejas de no hacer doblan las esquinas de los largos y fríos pasillos. Una isla lejana que divisa el ruido de carreras de caballos al otro lado del mar urbano mientras miles de veloces barcos de colores navegan con piloto automático. Y el año que viene todo seguirá igual, apenas surgirán cambios, quizás el pomo de la puerta estará algo más gastado. El tono del teléfono seguirá sonando antiguo y lejano mientras que el tiempo, sentado a tu lado, te susurrará que él ya no retorna. Como en la película "The Cube", la estructura ya es demasiado hermética para divisar las posibles grietas. Y de dejar de hacer viven muchos hace tiempo.